La comunicación entre un servidor y sus clientes se basa en HTTP, es decir, en el protocolo de transferencia de hipertexto o en su variante codificada HTTPS.
Para saber cómo funciona, primero es necesario conocer que el web server está permanentemente en espera de una solicitud de información.
Además, ten en cuenta que toda computadora, smartphone o tablet tiene una dirección IP única e irrepetible que lo identifica de otro dispositivo en la red, así es como el servidor web envía la información exacta que el internauta está esperando. Ahora bien, para que el web server pueda cumplir con su función es necesario que reciba la petición por parte de un navegador, en otras palabras, se envía un pedido desde una dirección IP hacia la dirección IP del servidor que aloja los archivos del sitio en cuestión. A continuación, el servidor web busca en sus archivos la información que se le está solicitando, procede a interpretar las líneas de código y a enviar el resultado al navegador cuya dirección IP fue la solicitante. Este resultado se le muestra a los internautas y es lo que siempre sucede cuando se navega en sitios de Internet. Cuando este proceso se completa podemos decir que el web server ha cumplido con su función.